Si volvieras a nacer, si pudieras elegir... ¿Serías la misma persona?¿Vivirías la misma vida?
Se me ha ocurrido plantear esta pregunta a la gente que me rodea y la verdad es que ha tenido muchas respuestas diferentes. Unos decían que volverían a vivir su vida pero que enmendarían los errores cometidos, otros que ni si quiera serían ellos mismos y que desearían ser otra persona totalmente diferente.
Yo, volvería a elegir mi vida y cometería los mismos errores y conocería a las mismas personas. Soy quien soy por la vida que tengo. Me definen mi familia, mis amigos, las decisiones que he tomado, mis errores, mis locuras, mis bajones y mis subidas... Y la verdad es que me gusta el resultado.
Somos el conjunto de las decisiones que tomamos, son decisiones que en su momento nos parecieron las más adecuadas y no somos quién para cuestionar lo que en el pasado nos pareció lo mejor. Los errores nos hacen más fuertes, nos enseñan y nos trazan un camino a seguir. Quizás si no hubiéramos tenido esa relación tan tormentosa no valoraríamos tanto la que tenemos ahora, o quizás si hubiéramos estudiado más ese verano no hubiéramos repetido curso y no conoceríamos a ese mejor amigo que es como nuestro hermano.
Cambiar una coma en la historia de nuestra vida puede marcarnos un final totalmente diferente y a pesar de las mil cosas que cambiaríamos, si tuviéramos el poder de llegar al final de nuestra vida y verla como en una película nos daríamos cuenta de que cada paso que damos es importante y que somos quien somos gracias a las decisiones que hemos tomado. No creo que exista un final escrito para cada uno, el final de nuestra historia lo decidimos nosotros mismos y aunque la vida nos depare cosas inesperadas, somos nosotros los que tomamos las decisiones de qué pasará en cada momento.
Si no hubiera tenido un mal estado de salud hace mucho tiempo, no hubiera conocido a una de las personas más importantes de mi vida. La vida nos da una de cal y otra de arena y lo que nosotros hagamos con ello es cosa nuestra. La cuestión es que seamos quién seamos y vivamos la vida que vivamos, todos cometemos errores y todos nos caemos, así que si vamos a equivocarnos de todas formas, prefiero equivocarme siendo yo y conservar todo lo bueno que tengo (que es mucho), no me compensa perder a mi familia o a mis amigos por ningún error que haya cometido jamás.
Muchos besos y abrazos.
Patri.