sábado, 21 de junio de 2014

Que cada uno decida el camino que quiere tomar

#89. Hace un par de días que leí un artículo donde hablaba del problema de la nutrición en esta sociedad. Tristemente hemos convertido la comida, que es una necesidad básica para sobrevivir, en un problema a nivel mundial; tenemos países tercermundistas perdiendo población de una forma imparable por malnutrición, chicas gordas con problemas de autoestima, enfermedades como anorexia o bulimia, niños de 5 años con fobia a tratar con gente físicamente diferente... Y la culpa la tenemos nosotros por no haber puesto freno a todo esto antes de llegar a que el granito de arena  con el que todo empezó, esté formando parte de una montaña.

¿Nos hemos parado a pensar en el inicio de los cánones de belleza? ¿De la extrema delgadez? ¿Pómulos marcados? ¿Grasa sobrante? Si nos paramos a pensar, la publicidad es la que nos está lavando el cerebro. ¿Por qué para comprarme un bañador tiene que lucirlo una chica cuyos puntiagudos huesos de la cadera podrían sacarme un ojo si me acercara a la imagen? Si la mayoría de la población mundial no tiene el físico que la sociedad tanto busca, ¿por qué seguimos insistiendo?

¿NO NOS DAMOS CUENTA DE QUE LA PERFECCIÓN NO EXISTE?

Ahora... Párate a pensar en quiénes son las personas más influenciables. Los adolescentes. Aquellos que están con un pie en la educación que les han inculcado, y con otro en lo que dentro de unos años les gustaría ser. ¿Y por qué es tan fácil que un adolescente interiorice esas ideas que la sociedad tanto quiere expandir? Porque ya, desde que son niños, inconscientemente les estamos inculcando la vida perfecta. Barbie rubia, alta, guapa, ojos azules, pómulos salientes, cintura de avispa, pechos grandes y colocados, piernas de anchura perfecta, brazos sin pieles colgantes... Casada con Ken, moreno guapo y de pelo brillante, de musculatura esbelta y marcada, sin un gramo de exceso de grasa... Que tienen la vida perfecta, chalet de ensueño, coche caro y llamativo, miles de ropas para distintas ocasiones, zapatos exclusivamente de tacón...

¡Estamos cometiendo el error más grande de nuestra vida sin darnos cuenta! Inculcamos una vida perfecta a los niños cuando, sinceramente, no creo que más del 1% de la sociedad lo tenga.

No caigamos el error de arruinar la vida a nadie antes de que decida por su cuenta el camino que quiere tomar. Los errores los decidimos cada uno, no necesitamos que nadie los elija por nosotros.

                                                                                               Mai.