Os voy a poner parte de la primera página de lo que escribí hará año y medio más o menos, puede que más. Espero que os guste:
" “Nunca te encontrarás a ti mismo hasta que no te enfrentes a la verdad.”
Antes de empezar, lo primero que quiero decir es que la palabra gordo o gorda es una forma de definirnos, no es un insulto. Es una realidad que tenemos que aceptar. Y que como otros muchos adjetivos físicos (como alto o bajo, peludo o calvo) puede utilizarse para ofender. Pero no es mi caso. También me gustaría hacer saber que somos personas normales. Con el peso un poco pasado, pero como el resto de gente que pasa por la calle. Por eso mismo, nadie debería mirarnos de forma extraña, ni dirigirnos palabras soeces. Seguramente seamos muchísimo más fuertes que ellos por dentro, y como personas valdremos bastante más.
Recuerdo la primera vez que me llamaron gorda. Tendría unos 8-9 años. Siempre lo he recordado, aunque entonces tampoco me afectó tanto. Después de esa, ha sido una vez tras otra; y cada cual peor, porque eres mayor y vas siendo más consciente de que lo hacen por herirte.
¿Cuántas veces habremos dicho que somos gordos sin complejos? Mentira. Me atrevería a decir que el 95% de los gordos que opinan eso no dicen la verdad. De una forma o de otra, provocados por sí mismo o por los demás, alguna vez en su vida los tienen. Otra de las grandes mentiras que siempre decimos es que queremos perder peso por salud. Seamos sinceros… ¿quién se cree eso? Nos encantaría mirarnos al espejo y no ver piel sobrante en los brazos, ni barrigas que caen, ¡y que hubiera espacio entre nuestros muslos! Y esa de “si pudiera volver atrás las cosas serían diferentes. Me alimentaría mejor, haría más deporte…”
Queramos o no, estamos gordos y punto. La culpa es de muchos factores: genética, alimentación y deporte inculcados por los padres, clase social... Pero la solución solo la tenemos nosotros. No podemos cambiar que en el colegio nos llamaban gordos, ni que en el instituto éramos el peor de la clase en gimnasia. Tampoco cuando teníamos alrededor de 20 años y pasábamos cerca de jóvenes con la cabeza agachada, repitiéndonos por dentro lo gordos que estamos y autoconvenciéndonos de que solo sería una vez más y que pronto pasaría. Y esas tantas y tantas sillas en las que no nos hemos podido sentar, o lo hemos hecho con cuidado por miedo a que se rompieran. No sé el resto, pero yo no quiero que mi vida siga siendo la misma, y que esté llena de miedos e inseguridades provocados por la sociedad en la que vivimos.
Quien diga que nunca ha pensado en que la vida de sus hijos va a ser totalmente diferente a como fue la suya, también está mintiendo. Si no cambias tú primero, si no encuentras esa motivación y esa fuerza para luchar por ti mismo, nunca conseguirás nada."
Sabéis que cada una de nuestras publicaciones tiene un mensaje; unas veces para la sociedad, otras para los gordos, o para las chicas, o para los que tienen fobia de tratar con gente diferente... Pero siempre tenemos un pequeño comentario de ánimo, frustración, queja... Hoy mi pequeño mensaje es que poca gente se respalda en escribir como ayuda frente a situaciones, momentos o épocas difíciles. No hay que ser fantástico para hacerlo, simplemente tienes que creértelo, al igual que todo en esta vida.
Ánimo porque todos juntos somos mas fuertes.
Mai.
Ánimo porque todos juntos somos mas fuertes.
Mai.
No hay comentarios:
Publicar un comentario