martes, 8 de abril de 2014

Sale el sol

Ayer hablaba con una buena amiga acerca de la inseguridad y me dijo algo que me hizo darme cuenta de muchas cosas.

"Antes yo tenía a quien tirara por mi, ahora tiro sola"

Lo sorprendente es, que cuando tiraban por ella, iba dando bandazos como hago yo siempre y ahora que se enfrenta a todo ella sola, ha sacado fuerzas de donde no hay y le está yendo realmente bien. Tengo clarísimo que la persona que tiraba por ella lo hacía con mucho amor pero yo admiro la fuerza de mi amiga porque es un claro ejemplo de que si quieres algo debes hacerlo tú mismo, porque nadie lo hará por ti. Si deseas hacer algo en tu vida, verás que el verdadero triunfo viene cuando las cosas salen gracias a tu esfuerzo, que nadie regala nada.

La ayuda de quienes nos quieren es un tesoro, pero es sólo eso, ayuda. El trabajo y el esfuerzo debemos hacerlo nosotros. Nadie dijo que fuera fácil y no lo es, y es que muchas veces tenemos la sensación de que la vida nos tira para abajo pero de todo se sale, todo acaba y después de la tormenta llega la calma.

Admiro enormemente a todas esas personas de las que me rodeo día a día y que son un ejemplo de fuerza y superación para todos. La recompensa llegará y cuando lo haga nos sentiremos enormemente satisfechos. Tenemos la fea costumbre de ver todo blanco o negro y es que no nos damos cuenta de la toda la gama de grises que hay, pero el gris no se ve con los ojos, necesitamos abrir nuestra mente y poder llegar a ver el lado bueno de todas las cosas.

Hay problemas realmente malos, pero tenemos una vida demasiado corta como para agobiarnos por ellos, a fin de cuentas en unas décadas ya no estaremos ninguno y el mundo no se habrá parado por los problemas que hayamos tenido, hay que hacer balance y pensar si cuando miremos hacia atrás queremos ver una vida llena de pequeños tesoros o una vida llena de agujeros negros, todo depende de nosotros.

Animo a todo el mundo a no tirar jamás la toalla, un día malo lo tiene cualquiera pero al siguiente debemos cogerlo con mas fuerza si se puede. Tardemos más o menos, cada pasito nos acerca a nuestra meta y si cogemos el ascensor y caemos, caeremos al vacío. Pero si subimos las escaleras poquito a poquito y caemos, siempre habrá un rellano que frene la caída. No desesperemos, que siempre sale el sol.


Muchos besos y abrazos.

Patri.


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