sábado, 2 de enero de 2016

Bienvenido 2016, te estábamos esperando

Es curioso qué vueltas da la vida. Hacía mucho que  no me dejaba caer por aquí (no tengo excusas para no haberlo hecho, por cierto), y me ha apetecido leer publicaciones anteriores. ¿Y cuál he acabado leyendo? La de la última vez que escribí en 2014 para desearos feliz año.

Hablo sobre lo increíble que fue ese año, lo bien que me había ido todo, la gente tan maravillosa que había conocido, el peso que había perdido, lo feliz que estaba... Deseaba un 2015 igual, y si podía ser mejor sería increíble. Pero no ha sido así; digamos que este no ha sido mi año.

He pasado por muchas cosas últimamente. Iba a decir que me habían pasado los últimos meses; parece que ha sido en menos tiempo, pero no. No quiero pararme a contar detalles ni penas que a nadie le interesan. En 2015 gana el lado negativo de la balanza. He perdido muchas cosas estos meses y no me refiero a bienes materiales. Ahora solo pido que este nuevo año me traiga un poquito de suerte y salud, que es lo único que nos hace falta. 

Y de nuevo, vuelvo a intentarlo con mi peso. Mi tobillo no está del todo recuperado. Recordad, que esperaba tener un verano deportivo y estar al 100% en septiembre-octubre. Muy lejos de la realidad amigos. A día dos de enero, sigo teniendo bastantes molestias.

Creo que el hecho de romperme el tobillo ha sido una de las cosas que más me ha cambiado como persona. Es como si mi bajo ánimo todos estos meses hubiera amarrado a mi "yo" y hubiera puesto un maniquí. Me siento insensible, fría, alejada de los demás... Espero poder volver a ser como antes porque no me gusta ser así. Pero bueno, ¡qué le vamos a hacer! 

Ahora, cogeremos un gran impulso que nos arrastre un fragmento del camino, y trataremos de disfrutar al máximo hasta llegar. La mirada siempre hacia adelante y puesta en un objetivo porque tarde o temprano se llega; sí, se llega.

Por un 2016 lleno de alegrías, suerte, salud y felicidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario