#2. Esperanza: Estado del ánimo en el cual se nos presenta como posible lo que deseamos. (RAE)
Mai.
¿Qué conocemos sobre ella? Lo único que sabemos es que la esperanza es lo último que se pierde. Pero yo creo que en este caso es un poco mentirijilla. Es una de las pocas situaciones en las que la esperanza se convierte en algo más real que un simple sentimiento, porque se basa en unos números que hace que a veces perdamos la ilusión.
Ilusión. Creo yo que esto es, en este caso, lo último que perdemos. Sentimiento que hace que nuestra imaginación vuele, creando una vida que deseamos. Y aunque no nos quede esperanza, siempre tendremos ilusión por cambiar, por vivir un sueño y por hacerlo real. Y es por ello por lo que tenemos que luchar con todas nuestras fuerzas contra todo aquello que nos hace daño.
Gordos y gordas que vivís un mundo ficticio e ideal en vuestra mente, y que ansiáis algún día poder conseguir; no desesperéis. Es la única idea que tengo yo en mente cada vez que mi cabeza pide a mis manos que cojan comida. Cerrar los ojos, imaginaros en una isla desierta y hacer una cuenta atrás desde diez. Diez, nueve, ocho, siete, seis, cinco, cuatro, tres, dos, uno, cero... Al contrario de como parece, las primeras veces es muy fácil no caer en la tentación, pero según pasa el tiempo la cuenta atrás va siendo un obstáculo más antes de poder disfrutar del siguiente paso. No desesperéis, luchar, trabajar contra vuestra mente. Aunque la mente es lo más fuerte que tenemos, solo es cuestión de educarla y sanearla.
Y ahora, gordos y gordas sonreíd, porque tengo la explicación de por qué nunca funcionan nuestras dietas. Estas se basan en obligar a nuestro cuerpo a utilizar sus reservas ingiriendo menos energía a la que estamos habituados mientras hacemos ejercicio. Pero eso mismo, acompañemos nuestro esfuerzo físico, con esfuerzo mental. Amaestremos muestra mente, y aprendamos después a escuchar a nuestro cuerpo cuándo nos pide comer.
Hoy, segundo día de dieta puedo decir: que he pasado hambre, que me he agotado en el gimnasio y que he conseguido negarme a lo que mi cabeza me decía. No os desesperéis, es un camino largo y costoso pero que merece la pena.
Gracias a los que nos leyeron ayer. Un beso enorme a todos.
Mai.
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