Cuántas veces nos hemos enamorado de alguien a quién ni siquiera nos hemos atrevido a decir que nos gusta por miedo a que nos rechacen o nos dejen de hablar. Jamás he sido partidaria de eso, cuando alguien te gusta creo que debes decírselo, por una parte porque probablemente se fije más en ti y puede que así haya una posibilidad de que surja algo, y porque creo que no hay mayor piropo que el que te digan que le gustas a alguien, a mi por lo menos me encanta.
Comprendo que en edades tempranas en las que todo da vergüenza, decir algo así sea realmente difícil, pero una vez superada esta etapa no podemos dejar que nuestros miedos nos superen. Los gordos y los feos también se enamoran y creo que a nadie le parecerá un insulto que le declaren su amor.
El miedo a ser valiente, a equivocarse, es lo que evita las cosas más bonitas de la vida. Cuántos amores que jamás llegarán a nada por miedo, por vergüenza o por inseguridad... Es una verdadera pena, pues realmente un cuerpo atrae pero lo que verdaderamente enamora es lo que hay dentro. Enamorarse de verdad no es algo que pase todos los días, no creo que haya mas de tres o cuatro personas de las que te enamores en toda tu vida y sería una pena desperdiciar una vida con alguien por algo así.
En el amor se llora y se sonríe, pero siempre merecerá la pena más arriesgarse que quedarse con la duda de qué hubiera pasado. No vale de nada soñar cada noche que te abrazas a esa persona y luego cuando la ves agachar la mirada, el amor no va a llamar a tu puerta y eso hay que tenerlo muy claro. Y si alguien te deja de hablar o algo parecido porque le confieses tu amor, es que probablemente no sea merecedor de ello.
Hazte querer y te querrán, hazte respetar y te respetarán. Todos somos valiosos y nadie debe quedarse con los restos de otra persona por miedo, merecemos un amor sano y feliz, un amor completo. Lo que debemos tener muy claro es que si no arriesgas, no ganas y el premio puede ser fabuloso.
Arriésgate.
Muchos besos y abrazos.
Patri.
Increíble entrada Patri, tienes toda la razón. A veces tendríamos que dejarnos llevar por el corazón y no por la cabeza.
ResponderEliminarMai.